El concejo de Llanes se encuentra en el extremo nororiental del Principado de Asturias. Limita al norte con el mar Cantábrico y al sur con la sierra del Cuera, que hace de frontera natural con los concejos de Cangas de Onís, Onís, Cabrales, Peñamellera Alta y Peñamellera Baja.
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Al este limita con el concejo de Ribadedeva, el último del Principado y ya fronterizo con Santander, y al oeste con el concejo de Ribadesella. Existen dos formas de llegar a Llanes. La más rápida es la autovía N-634 desde el cruce de Llovio, en Ribadesella; desde este punto sólo hay 34 km. Otra opción más lenta, pero más atractiva, es seguir la AS-263, que discurre paralela a la costa.
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En Llanes abundan las cuevas, donde se han encontrado restos de asentamientos prehistóricos.
Se conservan además varios túmulos neolíticos, como el llamado 'ídolo de Peña Tú', un megalito considerado como uno de los más notables monumentos de la prehistoria española. Se cree que fue la sepultura de un hombre poderoso en aquella época. Actualmente está catalogado como Monumento Nacional.
Durante la Edad Media, Llanes se denominaba 'Territorio de Aguilar'.
La fundación de la villa llamada La Puebla de Llanes data del siglo XIII. Por aquel entonces, ya contaba con murallas, una gran iglesia, varios mercados y el hospital de San Roque.
El acontecimiento más importante tuvo lugar el 1 de octubre de 1206, cuando el rey Alfonso IX concedió a Puebla de Llanes su propio fuero. Éste contenía una larga lista de privilegios y libertades, y una serie de prohibiciones, algunas un tanto curiosas como la de jugar a los dados.
Todos los monarcas, a excepción de Carlos I, respetaron y confirmaron el Fuero de Llanes.
Muy pronto comenzó la actividad del puerto pesquero, uno de los más importantes del norte y con gran peso en el desarrollo económico de la villa.
Debido a su lejanía de la capital del Principado de Asturias y, sobre todo, por su situación fronteriza, Llanes sufrió los primeros y más duros golpes asestados por los franceses. Las muertes, las profanaciones y los robos de iglesias invadieron la villa.
Algunos de los edificios más importantes son el torreón de defensa, hoy convertido en Oficina de Turismo y catalogado como Patrimonio Nacional desde 1876; la basílica de Santa María del Conceyu y el palacio de Gastañaga, una construcción del siglo XV sobre otra de mayor antigüedad, situada en la plaza de Santa Ana y de la que se conservan dos ventanales románicos.
Cabe reseñar también el palacio de Posada Herrera, del siglo XVIII, hoy rehabilitado como Casa Municipal de Cultura.
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